Verano.Domingo a la tarde, ya casi de noche. Con una amiga salimos al centro de la ciudad a buscar un bar tranquilo donde podamos sentarnos a charlar acompañadas de una cerveza bien helada.¿Hay algo mejor que eso? Son esos momentos cuando me descargo y la conversacion se convierte en una charla de divan.Y hablamos de lo que nos preocupa, del estudio, de los hombres, que son todos iguales y llenos de defectos pero despues lloramos por ellos, en fin de todooo. Y no se salva nadie jejje. Y para que la salida sea completa, el mani salado no puede faltar.Tampoco me quejo si algun chicolindo me pide el telefono, aunque lo del mani es mucho mas comun, juas. Estas salidas se hicieron costumbre el año pasado, cuando empese la facultad. Como viajaba al centro de lacuidad mas segudio, aprovechabamos con una amiga y visitabamos un bar. Ahora hasta el dia de la semana tenemos programado para ir jejeje. Bueno, ya me voy. Me pasaron a buscar para ir a tomar algo. Besos